Todos estamos convencidos que De Juana es un asesino que arrebató la vida a 25 personas sin darles la más mínima oportunidad. La policía le detuvo. Los jueces lo juzgaron y le condenaron a 20 años de cárcel. Posiblemente muchos de nosotros pensemos que fue una condena injusta y pequeña para sus delitos. Pero era la pena que permitía la ley vigente en ese momento. Cuando estaba a punto de salir en libertad se le imputaron dos nuevos delitos. Delitos de opinión por unos artículos escritos en el periódico Gara. Por estos delitos se le pidieron 96 años de cárcel, que en la sentencia se quedaron en 12 años y siete meses. Sentencia que sus abogados recurrieron en su momento al Tribunal Supremo que en un par de semanas resolverá el recurso.
¿Qué nos encontramos ahora? A un hombre –un asesino que no se ha arrepentido de sus crímenes – en huelga de hambre que le ha llevado a poner en serio peligro su vida, a quien la justicia le niega la prisión atenuada (que recoge nuestro sistema jurídico) por el deterioro físico que sufre.
Por otro lado está el uso que se ha hecho de la ley, que es el que ha complicado las cosas, al juzgarlo para evitar que saliera de la cárcel alegando que no se ha arrepentido ni se ha rehabilitado, olvidando que el ha cumplido su pena y que no ha cometido delitos en la presión; por lo que acusarlo en la manera en la que lo fue es forzar la legalidad.
Por eso pienso que por interés de los partidos, por un populismo comprensible y también por dejadez judicial el caso De Juana se nos ha convertido en un serio problema de la justicia y de nuestro Estado de Derecho.
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Completamente de acuerdo. Creo además que cuando pasa a ser retaliativa, la justicia deja de ser justicia. Por otro lado, con toda la repulsión que puede producirme alguien como De Juana, una vez leídas las cartas en cuestión, creo que otros dicen cosas peores y con certificado de locutor, sin embargo no pasa nada... A Rubianes le piden 18 meses o 20mil euros por incitación al odio... Cuantos miles de euros deberían pagar ciertos personajes por el mismo delito y sin embargo no hay fiscal que se querelle contra ellos. Venganza por justicia o justicia a la carta... Malas noticias para el Estado de Derecho
Es una pena que este sujeto se haya colado en los resquicios legales. Estoy totalmente a favor de la sentencia judicial del tribunal supremo. Fundamentalmente porque su deterioro físico se lo ha provocado él. ¿qué reclama? que su pena fue excesiva, ni siquiera le cayó lo máximo que pedía el fiscal. No se mucho de derecho, no se hasta que punto tiene margen de interpretación. Pero creo que muchas sentencias llevan implicito un entorno ético, que aveces no se debe contemplar, o siempre, no lo se. Lo único que se es que un hombre que ha matado 25 personas, que ha brindado después de cada atentado, que afirmó que "los llantos de los niños son nuestras risas", por todo eso no debe de salir. Aveces los caminos de la justicia son repugnantes, aveces ni siquiera se hace y como en este caso son enrevesados. Por supuesto que hay que asistirlo como a cualquier humano (cosa que él dudo que hiciera por sus enemigos) ,pero este tipo debe de permanecer todo el tiempo que permita la ley en la cárcel. Pero tienes razón, son malos tiempos para el estado de derecho, y no sólo por este caso. Un abrazo.