En nuestro paseo por la sociedad veíamos los otros días el mundo de los jóvenes y el de los adultos.
Nos dejábamos el de las personas de edad avanzada – me gusta más que el término de la tercera edad - . Posiblemente un mundo más optimista y feliz del que parece a primera vista. Es verdad que en estas edades aparecen enfermedades de muy difícil curación y dolorosas para los enfermos y sus familiares. Sin olvidar que muchas de estas personas viven solas. Pero hoy en día es fácil ver a grupos de personas que, libres de ocupaciones laborales y familiares, gozan de tiempo libre para estudiar, viajar y disfrutar lúdicamente de la vida: hacen gimnasia, asisten al teatro y al cine y los vemos paseando por los parques y disfrutar de juegos colectivos. Se han convertido en personas atractivas para el mercado que cada vez les ofrece más ventajas especificas., incluidas las financieras de las cajas de ahorros y los bancos. Se les llama gente mayor activa. Suelen llenar los hoteles y los restaurantes durante la semana.
Como casi siempre, no hay para ellos políticas que den respuestas a las demandas de estos colectivos de personas que envejecen activamente.

No se me olvida el papel que juegan con los nietos. Pero ese es conocido por todos nosotros ¿o no?.