La vida nos obliga a tener opiniones sobre un montón de cosas diversas: sobre el sentido de la vida y de la muerte, sobre la sexualidad y la familia, sobre la educación de nuestros hijos, sobre la educación de los hijos de los demás, sobre asuntos políticos, sobre el amor y el odio, sobre el futuro, sobre el pasado, sobre la identidad personal, genérica, nacional, racial, religiosa sobre el aborto o la eutanasia, sobre la energía nuclear, sobre los alimentos transgénicos, sobre el terrorismo y las respuestas por parte del estado…No cabe duda, necesitamos una cultura nueva que nos ayude a integrar respuestas. Son demasiadas novedades como para dejarnos llevar de la pasividad y la desidia. Hay que reinventar casi todo: las relaciones de pareja, las estructuras familiares, la interpretación del arte, de la literatura, de las imágenes de televisión, las nuevas formas de espiritualidad, las teorías sobre las catástrofes naturales y sobre todas las locuras que creamos merecen la pena.

De alguna manera eso es lo que hacemos con nuestros blogs, reinventar amistades y diálogos a través del ciberespacio ¿ O no?