“Dedicado a Chispa con todo el cariño desde los cerros de Úbeda”
Escribía los otros días de los problemas pendientes que nos encontraríamos a la vuelta de las vacaciones. Y me fui por los cerros de Úbeda. Chispa, con un comentario salido desde dentro con rabia contenida, me decía que eran unos apuntes impertinentes. Y tiene razón. Es verdad que los problemas a los que yo hacía referencia están ahí y repercuten en nuestra vida. Pero también hay problemas pendientes, más cercanos, a los que yo no hacía ninguna referencia. Y estos van a requerir mucho esfuerzo, paciencia y vendrán acompañados de sinsabores, de dolor e incomprensión, posiblemente también de soledad antes de verse resueltos. Con las vacaciones se acaban contratos de trabajo, otros están a punto de caducar y no se tiene la seguridad de verse prorrogados, y posiblemente afecten a varios miembros de la familia, sobre todo los jóvenes en busca de su primer trabajo. Muchos domicilios cuentan con personas mayores que cada vez se valen menos por si mismos y necesitan atenciones que difícilmente se les puede dar y no suele haber servicios sociales suficientes para todos. Según las encuestas al volver de vacaciones aumenta el número de divorcios y las familias se ven envueltas en una nueva problemática que trae consigo inquietud y quizás algo más. Los gastos aumentan, el cole empieza, etc.
Y así un día tras otro lagrimas y sonrisas ocuparán nuestro rostro y junto a la soledad, la tristeza, la rabia contenida, el desaliento serán compañeras nuestras en algún momento de los próximos meses. Y esos si son problemas pendientes que reclaman soluciones urgentes, ya no pueden esperar más, llevan encima muchos parches que amenazan por reventar. ¿Seguiremos viéndolos como problemas pendientes durante mucho tiempo?




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La vida amigo, la vida. Tantas cosas que afrontar, que agotan...
Un saludo.
Mi árbol tiene sus ramas,como brazos abiertos,para colgar los nombres de nuevos amigos,como el tuyo.
Gracias y saludos.