Esta frase del evangelio de S. Juan 16,2 ha venido a mi memoria leyendo los comentarios del blog Principado de Dalnia de mi amigo mandarache en el que han surgido en varias ocasiones el tema de los fundamentalismos en las religiones tanto judía como mahometana.
Vemos como Dios se convierte con facilidad en una idea comodín que vale para todo. En su nombre la historia nos muestra como los hombres han hecho barbaridades y genialidades. Las dos cosas. Pienso que las religiones, con sus defectos, han contribuido al progreso de la humanidad. Entre los personajes que más han influido sería difícil no citar a Buda, Confucio, Jesús de Nazaret, Mahoma. Ellos supieron presentar nuevos modos de vida que conmovieron a millones de personas. Desgraciadamente no todos los seguidores de las mismas han sido capaces de evolucionar y siguen inmersos en un absolutismo religioso. La única manera de superar el integrismo es potenciar una ética laica por la que nos guiemos todos. Y seguramente entender la relación entre la religión y la ética laica se va a convertir en un asunto de trascendencia histórica. Nuestra historia futura puede depender de cómo resolvamos este problema.




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Uffffff. Esa cita y tu artículo me han hecho rememorar "las cruzadas". Ahí está el Bush haciendo una por oriente; ahora señala a Irán... ¡Dios dirá!
Por desgracia las creencias religiosas van a seguir siendo el origen de disputas entre los seres humanos que no respetan la libertad de culto distinta a la suya.
Ya son muchas las guerras en la historia para pensar que el hombre va a ser capaz de cambiar. Si acaso la llegada de la mujer al poder podría condicionar un cambio de mentalidad, pero tampoco me hago ilusión.
La creación de una ética laica podría parchear el problema, pero en tiempos de guerra, la ética se resquebraja con demasiada facilidad.
Saludos.