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La Coctelera

caminando en el atardecer

sueños e ilusiones sobre lo humano y lo divino.

Categoría: sociedad

5 Abril 2009

Leido en la revista Fusión una revista con calidad y digna de visitarse.Os dejo una reflexión de Diogenes, su humorista.

13 Febrero 2009

Si en nuestra conversaciones con los demás utilizamos expresiones como: austeridad, belleza, ciudadanía, cultura, deporte, disciplina, esfuerzo, esperanza, familia, generosidad, libertad, paz, religiosidad, responsabilidad, solidaridad, tolerancia, vida, voluntad, valores; tenemos claro que hablamos de educación.

Un tema que preocupa, nos situamos ante él y nos cuesta trabajo encontrar senderos que nos faciliten el encuentro para mejorar caminos que todos somos conscientes hemos de lograr.

Hay que estar alerta para enseñar a nuestros hijos a los jóvenes de este país, a mirar al otro, mirar a los demás que es una magnífica forma de educar, cada uno a su nivel.

Tenemos que pasarle el mundo a los demás, enriquecido con lo que hemos sido capaces de aportar al mismo tiempo que les preparamos para que ellos aporten.

¿Seremos capaces?

22 Diciembre 2008

¿quién soy?

En épocas de crisis no es fácil relacionarse con los demás. La crisis afecta a cada uno de manera distinta y en ocasiones nos lleva a interrogarnos por nuestras ideas y su puesta en práctica. Pero para ello hace falta conocernos bien. Sin miedo a enfrentarnos a nuestros temores confiando en que los demás nos aceptarán como somos.

Pero ¿ quienes somos?

Yo soy lo que pienso,

juzgo,

siento,

valoro,

respeto,

estimo,

amo,

odio,

temo,

deseo,

espero,

en lo que creo

y

con lo que me comprometo.

Pero todo esto está siempre en proceso de cambio.

Y tu ¿quién eres?

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  • Archivado en: sociedad Tags: yo
  • 3 Noviembre 2007


    Inicios de noviembre, un año más nuestros pasos nos llevan a los cementerios, allí delante de las tumbas y de los nichos donde reposan los restos de nuestros familiares queridos volvemos a repetir los gestos y las oraciones de siempre. Rezar, limpiar, poner flores, hacer el recorrido por todas las tumbas. La rutina de todos los años.

    Dicen los que saben de etimología, que no es mi caso, que rutina viene de caminar por una ruta, ruta conocida.

    Sin embargo nos cuesta trabajo aceptar que la historia no son los grandes sucesos sino los aconteceres diarios; la vida corriente, esa que no está llena de sobresaltos sino de pasos a ras de tierra. En ocasiones viajamos tan rápido, pendientes de la llegada, que no disfrutamos del camino.

    Volver del trabajo cambiando de calles, descubrir nuevos rincones, nuevos comportamientos de las gentes, aprender a disfrutar el vivir intensamente lo cotidiano, estar en lo que hacemos, no pasar como los gatos sobre las ascuas, vivir, beber, cenar, hablar e incluso rezar…Identificarnos con todo nuestro ser.

    ¡Qué fácil de decir! Cuando eso significa que nuestra vida corriente debe tener mucho de contracorriente sin olvidar que la vida cotidiana ya tiene lo suyo y hay que sentirla como un don. El don de la vida.

    18 Octubre 2007

    Vemos con frecuencia anuncios en televisión que nos invitan a modificar nuestra conducta para mejorar nuestra salud.

    Se nos invita a beber con responsabilidad, a no conducir si hemos tomado una copa de licor, a utilizar los cinturones de los vehículos, a moderar nuestra velocidad y respetar los límites establecidos.

    Los fumadores ven limitados los lugares donde pueden consumir sus cigarrillos, se nos anima a cambiar los cigarrillos por parches de nicotina, a comer chicles, pipas,…todo con el fin de conseguir que el humo no esté presente en nuestras vidas.

    Se nos anima a cambiar de hábitos alimenticios, evitar las grasas, la comida basura y rápida, tomar abundantes frutas y verduras, realizar ejercicio, caminar todos los días, etc.

    Estos y otros consejos pretenden reducir daños. Daños corporales que pueden conducir a la muerte y daños colaterales a personas de nuestro entorno o personas desconocidas que pueden sufrir por negligencias que cometemos los demás.

    Pero ¿qué sucede con las drogas? Vemos anuncios que nos avisan de su peligrosidad, se siguen utilizando medidas legales aumentando la dureza legislativa y la persecución policial, pero ¿es suficiente? ¿Se reducen los daños?

    Si en contra de los deseos de la ONU la producción y el consumo de droga sigue como hace diez años, si los intentos de erradicar su consumo y su producción se han saldado con fracaso, si en Estado Unidos, las personas encarceladas por motivos de droga superan los 500.000 ( más que toda la
    población reclusa de Europa Occidental ), si el 6% del comercio mundial ( alrededor de 290.000 millones de euros , unos 400.000 millones de dólares) es la cantidad mundial que mueve el mercado de la droga, si enriquece a delincuentes, a políticos corruptos, a terroristas; ¿ no habrá llegado el momento de pensar en su legalización?

    Dejaría de ser una cuestión criminal para pasar a ser un problema médico. Sin duda aumentaría el gasto medico del país, pero también aumentarían los ingresos dedicados a los impuestos de la venta legal de la droga. ¿No merecería la pena cambiar la corrupción, el crimen por las empresas farmacéuticas?

    Por muchos narcotraficantes que se detengan y encarcelen siempre aparecerán otros dispuestos a enriquecerse y a correr los riesgos para conseguirlo.

    En algunos países ya se empieza a legalizar ¿podría ser una solución?
    ¿Qué pensáis vosotros?

    9 Septiembre 2007

    ¿Qué decir?

    No les falta razón a los que, desde el Tercer Mundo, piden
    ser tratados como animales. Una vaca se subvenciona en Europa con cinco euros diarios, en Japón con siete euros diarios. Si los mil millones de pobres fueran considerados animales, a lo mejor recibian algo. Cosas como ésta te hacen dudar de que estemos construyendo un mundo mejor.

    Carlos Martinez, presidente del Consejo Superior de Investigaciones Ciéntificas

    31 Agosto 2007

    los nuevos ateos

    Siguiendo la estela de El Código Da Vinci, en el que se ponían en duda doctrinas católicas, han ido apareciendo en el mercado libros que intentaban dar, con visos de realidad, versiones diferentes sobre Jesús de Nazaret y la doctrina de la Iglesia Católica.

    Al mismo tiempo como reacción al intento de los fundamentalistas norteamericanos sobre el creacionismo y su intento de enseñar en la escuela como teoría científica la creación del mundo por Dios han ido apareciendo en Europa y en USA libros que intentan demostrar la no existencia de Dios.

    Siempre han existido las personas que se declaran ateos o agnósticos desde su visión de la vida y su convencimiento personal digno de todos los respetos.

    Ahora sin embargo vemos una forma de ateísmo defendida entre otros, por Richard Dawkins en su libro : El espejismo de Dios; Cristopher Hitchens en su obra : Dios no es grande y Victor J. Stenger en : Dios: la hipótesis fallida, que no es una nueva forma de pensar sino una autentica critica agresiva y descarada a la religión.

    Rechazan la existencia de Dios atendiendo a la libertad individual y a la igualdad humana en la que la muerte de Dios sería un bien social ya que la religión fuerza a la gente a comportarse de manera cruel y violenta, es un fraude y no hay diferencias entre el racismo y la religión. La religión educa a los niños en el odio a los no creyentes, llegando a asegurar que el Estado debería proteger a los menores de las creencias de sus padres.

    Lamentablemente en esta crítica feroz no abunda el rigor y si parece predominar el interés crematístico. Lejos del rigor de ateos como: Demócrito, Pomponazzi, Laplace, Marx, Engel ,Bakunin, Camús, Jean-Paul Sartre, Bertrand Russell, etc.

    Los libros dedicados a este ateísmo nuevo han vendido más de un millón de ejemplares en el año 2007.

    24 Agosto 2007

    Jon Sobrino escribía ‘Reflexiones a propósito del terremoto‘ el 16 de enero 2000, tres días después del terrible seísmo que sufrió El Salvador. Salvando las distancias, el Katrina muestra la misma tragedia para los pobres. Ahora en Perú la historia se vuelve a repetir.

    “Vivir en este país [El Salvador] es siempre una carga muy dura de llevar. Oficialmente, la mitad de la población vive en pobreza, grave o extrema. De la otra mitad, otra buena mayoría vive con serios agobios y dificultades, todo lo cual se agrava con las catástrofes: en 1986 otro terremoto asoló al país, hace dos años fue el Mitch. Y no hay que olvidar quince años de represión, guerra, éxodo masivo, destrucción.

    Vivir es, pues, una pesada carga, pero no lo es para todos por igual. Como siempre, lo es muchísimo más para las mayorías pobres. El terremoto ha destruido casas, pero muy mayoritariamente las de bajareque y adobe, donde viven los pobres porque no pueden construirlas de cemento y hierro. Los deslaves y derrumbes han soterrado personas y viviendas -esta vez también casitas de clase media baja-, pero siempre soterran a los pobres porque sólo en esas inhóspitas laderas, no en tierra llana y fértil, han encontrado lugar para sembrar. Lo mismo ocurrió durante el conflicto bélico. La inmensa mayoría de quienes sufrieron la represión y de quienes murieron en guerra, de uno y otro bando, fueron pobres. Y así sucesivamente.

    El terremoto no es, pues, sólo una tragedia, sino que es también una radiografía del país. Muy mayoritariamente mueren los pobres, quedan soterrados los pobres, tienen que salir corriendo con las cuatro cosas que les quedan los pobres, duermen a la intemperie los pobres, se angustian por el futuro los pobres, encuentran inmensos escollos para rehacer sus vidas los pobres. También otros sufren con el terremoto, indudablemente, pero, por lo general, pasado el susto, reconstruyen lo que se les ha dañado, vuelven a la normalidad y pueden seguir viviendo, algunos de ellos rodeados del lujo de siempre.

    Los terremotos, como los cementerios, revelan la inicua desigualdad de una sociedad y, así, muestran su más honda verdad. Algunas tumbas son suntuosas, grandes panteones y lujosos mármoles, bien ubicadas. Otras, casi sin nombre y sin cruces, se amontonan en lugares y quedan anónimas. Son la mayoría. Los terremotos recuerdan a los cementerios y escenifican, trágicamente, la parábola de Jesús: “Había un señor muy rico que banqueteaba todos los días. Y a los pies de su mesa había un pobre, Lázaro, que esperaba que cayeran migajas de la mesa…”

    Sobre caminando en el atardecer

    Discreto amigo aspira ser este blog, manteniendo diálogos con vosotros en una noble conversación, hija del discurso, madre del saber, desahogo del alma, comercio de los corazones, vinculo de la amistad, pasto del contento y ocupación de personas

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  • contigo aprendí
  • Yo y tu, objetos de lujo, de Vicente Verdú
  • Aprender a convivir, de José Antonio Marina
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