Visitando a mis amigos de la coctelera me encuentro con un comentario de elrincondea, en su blog El rincón de A, en el que nos relata como el compartir las vacaciones con su marido y sus hijos disfrutando de tiempo libre les carga las pilas. Fantástico.
Pero en otros muchos casos los niños andan libres, campan por todos lados y no quieren sentirse sujetos o atados a los mayores. La mala educación es bastante frecuente y se hace notar en la calle, en la playa, en cualquier lugar público.
¿De quién es la culpa? En primer lugar de la familia, que está dimitiendo de su responsabilidad. No se les inculca a los hijos hábitos ni conductas elementales que les ayuden luego en la escuela a caminar junto a otros niños y jóvenes.
Ahora que estamos de vacaciones y tenemos tiempo libre incluso para leer os aconsejo un libro de Salvador Cardús, sociólogo en la universidad de Barcelona: Bien educados en la editorial Paidos y curiosamente barato 10 €.
En él nos da a padres y profesores pistas para saber que hacer y que no hacer y para hacer autocrítica sobre nuestra actuación.
Antes hablábamos de qué mundo íbamos a dejar a nuestros hijos y ahora es el momento de pensar que hijos le vamos a dejar al mundo.
¿Qué pensáis vosotrs?










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