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Terra
La Coctelera

Categoría: educación

el paso del tiempo

En la bitacora de Anibal de la Torre (una web indispensable para profesores) he encontrado este dibujo que muestra el cambio de paradigma educativo que se ha dado en nuestra sociedad en el campo educativo.

Aunque invita a sonreír en el fondo da que pensar, ¿Qué sucederá dentro de 40 años? ¿Será el profesor quien le pida cuentas a los padres?

¿Qué opináis vosotros?

palabras,palabras y más palabras

Si en nuestra conversaciones con los demás utilizamos expresiones como: austeridad, belleza, ciudadanía, cultura, deporte, disciplina, esfuerzo, esperanza, familia, generosidad, libertad, paz, religiosidad, responsabilidad, solidaridad, tolerancia, vida, voluntad, valores; tenemos claro que hablamos de educación.

Un tema que preocupa, nos situamos ante él y nos cuesta trabajo encontrar senderos que nos faciliten el encuentro para mejorar caminos que todos somos conscientes hemos de lograr.

Hay que estar alerta para enseñar a nuestros hijos a los jóvenes de este país, a mirar al otro, mirar a los demás que es una magnífica forma de educar, cada uno a su nivel.

Tenemos que pasarle el mundo a los demás, enriquecido con lo que hemos sido capaces de aportar al mismo tiempo que les preparamos para que ellos aporten.

¿Seremos capaces?

contigo aprendí

Hablar de educación es fácil. Todos tenemos una idea acerca de ella. Más aún, coincidimos en calificarla de pésima. Damos recetas, criticamos a todos los que tienen que ver con ella. Desde profesores a padres, pasando por los gobiernos de turno sin olvidar a los alumnos,  nadie se libra de la crítica.

Somos como el público de los toros,vemos lo que pasa, algunas veces aplaudimos, aunque por lo general criticamos; y nunca movemos un dedo para mejorar lo que criticamos. José Antonio Marina puso de moda la expresión: "para educar a un niño, hace falta la tribu entera" pero muchos siguen sin darse por enterados.

Carmen Guaita, con su experiencia docente como licenciada en Filosofía y maestra, ha escrito un libro, Contigo aprendí en la editorial San Pablo, un libro que me permito recomendaros, estoy seguro de que disfrutareís con su lectura.

Carmen Guaita nos enseña a través de diálogos con diferentes personas, más o menos famosas, que la educación consiste en transmitir el modo de empleo de la vida, dar a conocer las posibilidades de la inteligencia humana pero también las del alma -los sentimientos- y del espíritu - la capacidad de juzgar, ejercer la fuerza de voluntad y decidir libremente-.

La clave de la educación está en ayudar a nuestros hijos a ser felices y capaces de hacer felices a los demás. El proceso equivale a mostrarles un camino, proveerles de buenas botas, cogerles de la mano los primeros tramos y apartarse después para que puedan hacer camino al andar. Las herramientas con las que se educa son el amor y el sentido común, y los ingredientes que forman parte del de la vida son, sin duda alguna, los valores.

 

Un apasionante viaje por el mundo de los valores y la educación de mano de personas como: Pastora Vega, Victor Ullate, Jorge Valdano, Federico Mayor Zaragoza, Fernando Savater, Juan M. Prada entre otros.

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la sociedad que viene

Un diez por ciento de los
habitantes de España son inmigrantes. Muchos de ellos con hijos que asisten a
las mismas escuelas que nuestros hijos.

Juntos contribuirán al futuro de este país. Y esa sociedad que vine sólo será posible si se construye sobre valores comunes.

Esa es la intención de la nueva asignatura que se impartirá en el próximo curso Educación para la ciudadanía. El respeto, la
tolerancia, el espíritu crítico, la solidaridad, los derechos humanos son valores dignos de ser enseñados y fomentados en nuestras escuelas.

Ya sabemos cuál ha sido la reacción de los obispos españoles. Se han opuesto con todas sus fuerzas, han hecho un llamamiento para que se boicotee la educación para la ciudadanía.

¿Puede un Estado Democrático exigir en la escuela una asignatura en la que haya contenidos filosóficos, políticos o morales? La respuesta debe ser afirmativa. Y esa asignatura debe ser obligatoria para todos ¿O es que los católicos no formamos parte de la sociedad civil?

Es lógico que pidamos diálogo ante los contenidos que se van a dar, que denunciemos los abusos que se den pero no podemos ignorar los derechos y deberes de la sociedad civil que se manifiestan a través de las leyes del Estado.

Y al mismo tiempo me produce tristeza ver como la jerarquía eclesiástica empieza el siglo XXI perdiendo una gran ocasión para buscar el consenso de los españoles y no el enfrentamiento como vienen haciendo en los últimos años.

Posiblemente esta asignatura ayude a nuestros escolares a ser más tolerantes, a ser menos impositivos con los demás, a aceptar las diferencias, a vivir en una sociedad pluralista y a ser capaces de integrar individuos y culturas.

Y puestos a pedir, ¿por qué no mandar a algunos obispos a clases de esta asignatura?

la cultura de la extensión

Hoy en día todo ha de tener una satisfacción rápida. Parece como si en las dimensiones espacio-tiempo, el tiempo se hubiera contraído. Se prioriza el espacio por encima del tiempo, lo inmediato antes que la duración.

La apoteosis del instante dificulta la comprensión de muchos contecimientos, los simplifica y choca contra la lentitud de conocimientos.

Un ejemplo, el atentado contra las Torres Gemelas de Nueva York difícilmente se puede entender sin apelar a la religión islámica en concreto al wahabismo saudí, a las distintas filiaciones coránicas y alas historia de las relaciones entre el Islam y Occidente.


Con el presentismo actual es muy fácil atribuir el hecho a elementos sencillos y fáciles de resolver invocando slogans primarios que propugnen respuestas simplistas.

Pero esta inmediatez es incompatible con la aventura del aprendizaje. El camino del conocimiento no tiene fin y la adquisición de conceptos, valores, hábitos y métodos es
necesariamente lenta.

Para aprender hace falta el esfuerzo, la disciplina, la constancia y estas actitudes difícilmente encajan con la inmediatez de la actual cultura audiovisual.

Sin vosotros, no sería posible.

La Consejería de Educación y Ciencia de Andalucía ha puesto en marcha una campaña de apoyo al profesorado.
La idea, reconocer, valorar y prestigiar socialmente la profesión docente. Y de camino, agradecer en nombre de toda la sociedad el trabajo que cada día realizan estos docentes en los colegios e institutos.
¿Qué hay detrás de esta campaña? Agresiones a profesores, conflictividad en las aulas, numerosas bajas por depresión.

En este intento de reconocer que hay que valorar a los profesores y aumentar su autoestima, todo puede quedar en nada, si las familias no se implican y se ve como una campaña publicitaria más o menos afortunada.

¡Gracias profesorado, sin vosotros no sería posible!

¿somos maleducados?

Podemos afirmar que estamos atravesando una crisis de formas cívicas y como consecuencia de ello tenemos problemas de convivencia. Pero decir que somos maleducados no es decir que somos peor gente que antes. Somos menos aptos socialmente, estamos más desorganizados. Eso es evidente. Pero ¿por qué? ¿Cuáles son las razones de nuestra mala educación actual?

Salvador Cardús en su libro Bien educados nos da varias pistas:
1.- Vivimos en un mundo más abierto que nunca, lo que nos lleva a confusión en la interpretación de los demás y pone de relieve la arbitrariedad de nuestras formas.
2.- Las relaciones se abren y son compartidas por grupos con maneras de hacer las cosas muy distintas.
3.- Las normas han perdido su dimensión práctica por lo que han entrado en crisis.

No es lo mismo ser bien educados en un mundo homogéneo y estable que en un mundo distinto y cambiante. Pero no lo confundamos con una crisis moral en general.
¿Solución? Tener paciencia hasta que todos, insisto todos, vayamos captando las nuevas reglas del juego.

la buena educación

Marycharo en su blog contemplando el infinito hablaba hoy de las formas de educar. Un tema apasionante al que me gustaría añadir algunas opiniones para que podamos comentarlas entre todos.
Hay muchas formas de referirse a lo que llamamos en general, tener buena educación. Hablamos de buenas maneras, cortesía, compostura, urbanidad, modales que para muchos, equivocadamente, han sido sinónimos de buena educación. Hoy esas palabras no significan casi nada, no están de moda. Pero tener educación suponer aceptar unas reglas. Podían ser otras, ser diferentes
¡ Faltaría más! Muchas de ellas dependen del lugar donde uno ha nacido. Estas reglas son artificiales. Pero ¿son necesarias?
En mi opinión si nosotros vivimos en comunidad debemos de tener unas reglas que nos faciliten las relaciones. Algunas nos pueden parecer inoportunas, incluso inadecuadas o innecesarias pero eso no quiere decir que sea mejor suprimirlas y vivir sin ellas.

Jonathan Swift, autor de los Viajes de Gulliver, decía:

las buenas maneras son el arte de hacer que los demás se encuentren bien con nosotros”

Continuará