Publicidad:
La Coctelera

Categoría: actualidad

2

Una coma


Leyendo la prensa de este domingo, me he encontrado con esta carta al director de un lector de El Pais. Me ha parecido curiosa y aquí la dejo para que juzguéis vosotros.

Durante una cena, rodeada de mucha gente, una mujer se preguntaba
cómo había conseguido conocer a su marido: “Yo era una
bibliotecaria que pasaba 12 horas diarias en la biblioteca”, lugar
que su marido no frecuentó nunca. A esta curiosa revelación
siguieron otras: que su esposo “quiso ordeñar a un caballo” o que
creía “que todo se arregla con la motosierra”. Esta mujer, de
nombre Laura Bush, puede añadir, al repertorio de disparates de
su marido, su última frase: “Irak será sólo una coma de la historia”.
Quizás el presidente más poderoso del mundo desconozca el
tamaño de una coma o el significado metafórico de su frase.
Comparar una coma con un país que no conoce lo que es vivir en
paz, un país invadido por tropas internacionales amparándose en
una mentira, que se ha librado de un régimen dictatorial pero en el
que el terrorismo mata cada día a decenas de personas, un país en
el que han perdido la vida más de 50.000 iraquíes y 2.500 soldados
estadounidenses, puede ser propio de una persona que nunca ha
pisado una biblioteca, que no sabe que un caballo no puede
ordeñarse y que los problemas no se solucionan con una motosierra,
pero no de alguien que tiene en sus manos el destino de
millones de personas. Ninguna parte del mundo debería ser gobernada
por quien es capaz de reducir el dolor, la injusticia, la guerra
y la muerte a una coma, porque nos privará a todos de conseguir
leer una sola palabra.— Alberto Ríos Mosteiro. Madrid.

2

periodismo conspirativo

Lluis Foix, publica una tribuna de opinión a diario en el periódico La Vanguardia de Barcelona, del que fue director. Sus comentarios me han parecido siempre muy sensatos y acertados y es un periodista bastante asequible a sus lectores en su blog, donde suele publicar los mismos artículos del periódico.

Ese es el motivo por el que hoy copio su tribuna, que sale publicada el día 30 de septiembre..

No hay manos inocentes en el periodismo. Ni en la política ni en las finanzas. Ni en la recomposición de la historia que se reconstruye de generación en generación. En nuestra larga historia las conspiraciones han suplantado a la ignorancia.

Si los hechos no favorecen una opción política o personal se monta una conspiración. Sucedió en la llamada década ominosa cuando Fernando VII el Deseado pasaba de monarca autoritario, a venderse a los franceses, a ser liberal por un trienio y volver a ser totalitario durante diez años. Interesante el libro de Josep Fontana, "De en medio del tiempo", que acaba de publicar Crítica.

Conspiraciones las hubo de todos los colores en el siglo antepasado. La vuelta de los Borbones con Alfonso XII fue fruto de una conspiración de un pronunciamiento militar en la ciudad de Sagunto. El general Prim fue objeto de una conspiración y, además, murió asesinado en las calles de Madrid dejando a Amadeo de Saboya sin mentor y regresando a toda prisa a Italia.

Las conspiraciones han pasado siempre por las páginas de los periódicos. Franco no necesitaba diarios porque las anunciaba desde El Pardo. La conspiración judeo masónica del franquismo nos llegó a aburrir, por ser falsa y absurda.

La conspiración tiene mucho que ver con el poder pero también con el periodismo. Se basa en datos inciertos, opiniones inspiradas en el rumor, la utilización de hechos no comprobados, para ir a favor o en contra de alguien. Cuando un partido político y uno o varios medios de comunicación se dedican a alimentar una conspiración, la idea llega a calar en la opinión pública.

Llevamos tres años construyendo una teoría de la conspiración que echó del poder al Partido Popular. Aznar habló de que los autores de aquella tragedia del 11 de marzo no vivían en montañas lejanas.

La primera y fundamental duda de aquella ventilada conspiración es que quienes debían detectarla, quienes tenían el poder y la autoridad para desenmascararla, eran y son los que por obligación debían conocerla.

El periodismo no es un laboratorio de verdades. Quien no lo sabe todo, no sabe nada, me decía un anciano cardenal de Barcelona. Tenía razón. Un periodista tiene que estar abierto a todos los puntos de vista lo que no significa que sea indiferente a todas las actitudes.

No podemos hacer apología de la trampa, del mal, del terrorismo o de la conspiración sin pruebas. La libertad de expresión sí que tiene límites. Uno de ellos es la mentira o, lo que es peor, las medias verdades. Cuántas injusticias se forman a partir de medias verdades.

El diario del ínclito Pedro J. Ramírez y sus portavoces radiofónicos en la emisora de propiedad episcopal nos vienen mareando sobre la gran conspiración que se perpetró en aquellos frenéticos tres días de marzo de 2004. En los últimos días se nos presentaron unos documentos falsificados en los que se habían borrado pasajes que relacionaban a ETA con el 11 de marzo.

No se habló de otra cosa en esos foros mediáticos conspirativos durante días. Todos mentían menos ellos. Y ahora llega el no menos ínclito juez Garzón imputando por falsedad a los tres peritos que habían escrito la carga de la prueba llenando el espacio comunicativo con un ácido bórico del que había un general desconocimiento hasta ese momento.

Pienso que el periodista ha de ser fiel transmisor de hechos, declaraciones, comentarios y opiniones. Pero ha de saber también situar todos sus conocimientos al nivel de los códigos de conducta que son norma general en cualquier otra profesión.

Proclamo que no creo en las conspiraciones. Creo en los hechos, en la crítica, en la libertad para interpretar la realidad, en la investigación y en la verdad hasta donde puede conocerse. Me consuela el hecho de que España sea una excepción en el conjunto de Europa. Y que mientras la Unión Europea no se derrumbe estamos a salvo, no habrá que exilarse y seguir actuando con racionalidad. En el momento en que se pruebe lo que preconizan los conspiradores ya cambiaré de opinión. Mientras tanto, me quedo tranquilo.

Pienso que hay un periodismo que aspira a lo que los ingleses conocen como "to make things happen" y otro que se limita a "to explain things that happen". Me quedo definitivamente con lo segundo.

Lluis Foix

2

Mi libertad empieza...¿cuándo?

Vuelve a estar de de actualidad hablar de libertad ante la decisión de la Deutsche Oper de Berlín de retirar de la programación de otoño la ópera Idomeneo de Mozart, por miedo a la violencia islamista. Al final de la obra, que muestra la relación del hombre con los dioses, una escena muestra las cabezas cortadas de Jesús, Mahoma, Buda y Neptuno.
La canciller alemana Merkel, ha declarado:
"Tenemos que tener cuidado de no dejarnos intimidar por el miedo y la violencia radical. No es tolerable una autocensura por miedo". Añadiendo:
"La autolimitación sólo es justificable cuando se trata de una decisión responsable dentro de un verdadero diálogo entre las culturas, que sea completamente pacífico".
Estoy de acuerdo con ella. Siempre hemos hablado de la libertad entendiéndola como algo que empieza donde acaba la del otro. Ha costado mucho trabajo conquistarla para ir cediendo ante civilizaciones con otros valores diferentes. Es posible que estemos defendiendo una libertad individual, la del otro. Para que mi libertad empiece la tuya debe acabar. Hemos oído en multitud de ocasiones. Para que tú seas libre yo debo dejar de serlo. Pero Boff, el teólogo, defiende otra idea de libertad que en estos momentos puede ser muy interesante.”Mi libertad solamente comienza cuando empieza también la tuya”, jamás seremos libres solos; sólo seremos libres juntos. Mi libertad crece en la medida en que crece también la tuya y gestamos conjuntamente una sociedad de ciudadanos libres y solidarios.
Se oyen voces que defiende una ética mínima de valores compartidos por todos, valores que sean aceptados por personas de todas las religiones y personas sin religión. Valores que sean compartidos por cualquier civilización en cualquier lugar. Y por lo que vemos es una necesidad urgente. Sólo en una sociedad dialogante con respeto a las diferentes culturas y a la pluralidad de las ideas sería aceptable una autolimitación como la que hace referencia la canciller alemana.
Fue el Che Guevara quién dejó escrito: “solamente seré verdaderamente libre cuando el último hombre haya conquistado también su libertad”.

2

historia zen

Dos monjes discuten:

─ Yo llegaré primero a la aldea.
─ Yo llegaré mejor preparado.
─ Yo podré solucionar los problemas de la aldea con más rapidez gracias a llegar primero.
─ Yo solucionaré los problemas de la aldea mejor porque los pensaré con más calma.
─ Es posible que los problemas de la aldea se agraven porque no lleguemos antes.
─ Es posible que los problemas de la aldea se agraven porque no pensemos bien las soluciones que darles.
─ Hay que saber afrontar los problemas con presteza y eficacia.
─ Hay que saber afrontar los problemas con constancia y dedicación.
─ Es preciso decidir.
─ Es preciso discutir.
─ Así no llegaremos nunca.
─ Por cierto, ya hemos llegado.

Cuento Zen (Anónimo)

¿Encontrais algún parecido a nuestro día a día?

1

la idiotización del poder

Leonardo Boff en su artículo semanal hace un análisis de una serie de libros preocupados por el futuro de este planeta. Destaca el amor a la vida, preocupación por la Tierra y el cuidado de las personas; que está presente en ellos a pesar de sus duras advertencias: “última hora”, “estado de coma” y lo contrapone a un informe realizado por la CIA. Aquí os dejo una síntesis de su opinión.

El informe de la CIA: Cómo será el mundo en el 2020, fruto de los análisis de los considerados los «25 mayores especialistas de una variada gama de disciplinas» y de los tres mayores «futuristas», además de otras fuentes de información. En ellos se ve lo que es la ceguera del pensamiento único, lo que implica la creencia de que no hay alternativa al sistema imperante y al materialismo más craso de la decadente cultura occidentaloide estadounidense. Aquí estamos ante la completa idiotización del poder. Como dirían los alemanes, tales especialistas son unos completos «Fachidioten», idiotas especializados. Sólo saben de poder. No saben nada de Tierra, de ecología, de ecosistemas, de límites de sostenibilidad de la naturaleza. Estas palabras no aparecen en todo el libro.

Parecen verdaderos ETs: imposible imaginar en qué planeta viven, pues no dicen nada de lo que es importante e indispensable para vivir: tener un poco de comida garantizada para todos, un poco de agua potable, un aire sufriblemente respirable y una solidaridad mínima para salvar nuestro sentido de humanidad. En ese libro, todo esto no existe. Y si por casualidad aparece, es únicamente por su importancia económica. No existen, sobre todo, las poblaciones humanas, los miles de millones de hambrientos y sedientos, los sindicatos, los movimientos sociales, los grupos de resistencia mundial, los altermundistas y los que luchan por otro tipo de humanidad.

Entonces, ¿qué es lo que existe? Voluntad de poder, de más poder, y solamente de poder, económico, militar, político y tecnológico. Se trata fundamentalmente de enumerar los peligros y desafíos a los que la potencia imperial, Estados Unidos, deberá enfrentarse hasta los años 2020 y qué posibles panoramas se pueden adivinar. Los temas casi obsesivos, que vuelven una y otra vez, son la emergencia de China y de India como potencias mundiales que darán un rostro asiático a la globalización, el terrorismo islámico, las armas nucleares, biológicas y químicas accesibles a pequeños grupos, las pandemias como el sida y el envejecimiento creciente de los países centrales, y la caída de su población. Al final, a pesar de todas las amenazas, permanecerá la hegemonía estadounidense.

Estos futurólogos dan miedo y necesitamos estar atentos a las estrategias que trazan porque pueden llevarnos, irresistiblemente, al peor panorama para el planeta Tierra.

2

¡¡¡bocazas!!!

Dedicado a los políticos que pueden echar a perder una posibilidad de paz por ser incapaces de estar callados y de poner el bien común por delante de sus intereses de partido; a los periodistas que alimentan odios y dejan de lado la verdad; a los fanáticos religiosos, que anteponen su dios – del que afirman que es amor – a sus hermanos los hombres; a los manipuladores de la historia por querer contarla a su antojo; a los jóvenes que se niegan a crecer y a tomar responsabilidades; a los adultos que siguen creyéndose niños y actuando como tales; a todos – incluido yo – que olvidan / olvidamos que:

Sólo se debe dejar de callar cuando se tiene algo que decir más valioso que el silencio.

1

anomia moral china

La sociedad china, ha ido dando bandazos en sus usos, costumbres y leyes. Desde la época imperial, a la revolución socialista de Mao Zedong, pasando por la revolución cultural, la apertura capitalista a principios de los noventa los ciudadanos chinos han visto como sus valores sociales han ido cambiando hasta llegar a desaparecer. Han vuelto a aparecer los valores religiosos al lado de los valores capitalistas con un aumento de la criminalidad.

China sufre una anomia aguda, las normas y su cumplimiento no se consideran importantes, las reglas ni siquiera están claramente establecidas ni hay un consenso sobre como interpretarse

Ante esto el presidente Hu ha decidido poner en marcha una campaña de educación ética.. Los ha denominado “concepto socialista de honor y deshonor” que conjugan los valores tradicionales con los valores modernos. En el dibujo adjunto podéis ver algunos de esos valores.

¿Curiosos, verdad?

4

¿por qué, señor permaneciste callado?

Tremenda pregunta de Benedicto XVI. en el antiguo campo de exterminio nazi de Auschwitz.

Sólo se puede guardar silencio, un silencio que es un grito hacia a Dios: ¿Por qué, señor, permaneciste callado?, ¿cómo pudiste tolerar todo esto?", se preguntó Benedicto XVI en su discurso en italiano.

A veces es muy difícil responder ciertas preguntas, a todos nos ha pasado alguna vez, pero ¿qué pensáis vosotros? ¿Por qué permaneció callado?

¿Cómo lo pudo tolerar?