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La Coctelera

caminando en el atardecer

sueños e ilusiones sobre lo humano y lo divino.

Categoría: actualidad

15 Junio 2009

el paso del tiempo

En la bitacora de Anibal de la Torre (una web indispensable para profesores) he encontrado este dibujo que muestra el cambio de paradigma educativo que se ha dado en nuestra sociedad en el campo educativo.

Aunque invita a sonreír en el fondo da que pensar, ¿Qué sucederá dentro de 40 años? ¿Será el profesor quien le pida cuentas a los padres?

¿Qué opináis vosotros?

5 Abril 2009

Leido en la revista Fusión una revista con calidad y digna de visitarse.Os dejo una reflexión de Diogenes, su humorista.

23 Junio 2007

Un diez por ciento de los
habitantes de España son inmigrantes. Muchos de ellos con hijos que asisten a
las mismas escuelas que nuestros hijos.

Juntos contribuirán al futuro de este país. Y esa sociedad que vine sólo será posible si se construye sobre valores comunes.

Esa es la intención de la nueva asignatura que se impartirá en el próximo curso Educación para la ciudadanía. El respeto, la
tolerancia, el espíritu crítico, la solidaridad, los derechos humanos son valores dignos de ser enseñados y fomentados en nuestras escuelas.

Ya sabemos cuál ha sido la reacción de los obispos españoles. Se han opuesto con todas sus fuerzas, han hecho un llamamiento para que se boicotee la educación para la ciudadanía.

¿Puede un Estado Democrático exigir en la escuela una asignatura en la que haya contenidos filosóficos, políticos o morales? La respuesta debe ser afirmativa. Y esa asignatura debe ser obligatoria para todos ¿O es que los católicos no formamos parte de la sociedad civil?

Es lógico que pidamos diálogo ante los contenidos que se van a dar, que denunciemos los abusos que se den pero no podemos ignorar los derechos y deberes de la sociedad civil que se manifiestan a través de las leyes del Estado.

Y al mismo tiempo me produce tristeza ver como la jerarquía eclesiástica empieza el siglo XXI perdiendo una gran ocasión para buscar el consenso de los españoles y no el enfrentamiento como vienen haciendo en los últimos años.

Posiblemente esta asignatura ayude a nuestros escolares a ser más tolerantes, a ser menos impositivos con los demás, a aceptar las diferencias, a vivir en una sociedad pluralista y a ser capaces de integrar individuos y culturas.

Y puestos a pedir, ¿por qué no mandar a algunos obispos a clases de esta asignatura?

28 Enero 2007

Todos estamos convencidos que De Juana es un asesino que arrebató la vida a 25 personas sin darles la más mínima oportunidad. La policía le detuvo. Los jueces lo juzgaron y le condenaron a 20 años de cárcel. Posiblemente muchos de nosotros pensemos que fue una condena injusta y pequeña para sus delitos. Pero era la pena que permitía la ley vigente en ese momento. Cuando estaba a punto de salir en libertad se le imputaron dos nuevos delitos. Delitos de opinión por unos artículos escritos en el periódico Gara. Por estos delitos se le pidieron 96 años de cárcel, que en la sentencia se quedaron en 12 años y siete meses. Sentencia que sus abogados recurrieron en su momento al Tribunal Supremo que en un par de semanas resolverá el recurso.
¿Qué nos encontramos ahora? A un hombre –un asesino que no se ha arrepentido de sus crímenes – en huelga de hambre que le ha llevado a poner en serio peligro su vida, a quien la justicia le niega la prisión atenuada (que recoge nuestro sistema jurídico) por el deterioro físico que sufre.
Por otro lado está el uso que se ha hecho de la ley, que es el que ha complicado las cosas, al juzgarlo para evitar que saliera de la cárcel alegando que no se ha arrepentido ni se ha rehabilitado, olvidando que el ha cumplido su pena y que no ha cometido delitos en la presión; por lo que acusarlo en la manera en la que lo fue es forzar la legalidad.
Por eso pienso que por interés de los partidos, por un populismo comprensible y también por dejadez judicial el caso De Juana se nos ha convertido en un serio problema de la justicia y de nuestro Estado de Derecho.

25 Enero 2007


Los españoles parecemos necesitar el ruido. El ruido y el bullicio forman parte de nuestra vida cotidiana. Desde las tertulias radiofónicas, a las tertulias televisivas llenas de chismes y cotilleos de “seudofamosos/as”, pasando por lo bares con la música a todo volumen, estamos rodeados de ruido. El ruido puede parecer divertido, pero también engañoso. Durante mucho tiempo hemos estado sufriendo “ruido mediático” acerca del atentado del 11-M. Desde todas las posiciones, se han estado cuestionando todos los indicios, variantes, pistas que afirmaban o negaban cualquier dato que pareciese dar luz sobre el mayor atentado terrorista que ha sufrido España.
Ese ruido ha vuelto a aumentar ante la proximidad del inicio del juicio y el conocimiento de algunas pruebas solicitadas por el juez, junto a la presencia de determinados testigos a petición de los abogados defensores. Estos datos han bastado para que vuelva a salir a escena todo lo vivido anteriormente, parecen dar la razón a unos y quitársela a otros. Pero el juicio necesita tranquilidad, necesita alejarse del ruido para estudiar las pruebas, escuchar a los testigos, e ir tejiendo los datos que le lleven a una sentencia independiente, justa y clara que traiga algo de paz y sensatez a esta nación tan “ruidosa”.
Parecemos empeñados en dar la razón a Ángel Ganivet que ya a finales del siglo XIX juzgaba a España “como una jaula de locos rarísimos, atacados de una manía extraña: la de no poder sufrirse los unos a los otros”
Espero y deseo que no.

6 Enero 2007

¿y mañana, qué?


La vuelta a la actualidad de la banda terrorista ETA ha puesto de manifiesto, una vez más, la incapacidad que tienen, tenemos, los ciudadanos de este país para dialogar desde posiciones encontradas e intentar llegar a un punto de encuentro.
Al mismo tiempo,el atentado ha puesto de relieve las mentiras que han estado diciéndose durante los últimos años.
Entre ellas podemos enumerar: el deseo de negociar de ETA, la cercanía de la paz y las concesiones realizadas por el gobierno: autodeterminación, entrega de Navarra, etc. a la banda terrorista.
La inoperancia de la sociedad vasca y de Batasuna, invitada de piedra, que me parece quiere aparentar más de lo que es.
Un atentado que ha dividido aún más si cabe a la sociedad española que asiste atónita al enfrentamiento de los políticos, más empeñados en desacreditar al adversario que en aportar soluciones; haciendo lo que saben usar palabras huecas – propias de expertos en marketing- y frases ingeniosas, buscando el aplauso fácil, cuando los telediarios conectan con sus reuniones o mítines. Pero que parecen personas poco preparadas y poco dadas a usar ideas propias e incapaces de improvisar, de ahí la obsesión por las ruedas de prensa sin preguntas. Claro que saben que los ciudadanos de este país van a seguirles y a usar los mismos argumentos que han oído, ya sea a sus políticos o a los tertulianos de la radio y de la televisión sin realizar el mínimo análisis sobre lo que han oído o leído.
Pero la gran pregunta es: ¿Y mañana, qué?
Me gustaría mirar al futuro con optimismo, bajar al infierno a hablar con los diablos para convencerles que hay otro mundo mejor, (Imaz, presidente del PNV), seguir buscando la paz, donde sea posible, pero sobre todo en silencio, uno de los grandes ausentes en estos años, en los que todos hemos hablado, a voces, diciendo como había que hacer cosas y sobre todo buscando destruir al que no pensaba como nosotros. Al fin y al cabo que haya opiniones diferentes a la mía no significa que yo esté equivocado, ni que esté en lo cierto.

27 Diciembre 2006

En todos mis escritos anteriores he defendido la necesidad de respetar las diferentes culturas que van emergiendo a nuestro alrededor como la mejor manera de vivir juntos en la sociedad multicultural a la que caminamos.

El nombre de Navidad, que celebra el nacimiento de Jesús de Nazaret, parece haberse convertido en políticamente incorrecto en el mundo occidental, hasta el punto de obligar a no pronunciarlo. Se toman iniciativas contra la exhibición de la Navidad, para no arriesgarse a herir la sensibilidad de los creyentes de otras religiones o la de los no creyentes en general.

Sucede por igual en EE.UU., Inglaterra, Francia, Alemania, Italia y en España.
Pero la cuestión es ¿el exponer símbolos, ritos, fiestas propias de una tradición religiosa debe ser considerado como inoportuno?

O más aún ¿Será necesario esconder o desbautizar las fiestas religiosas y que la sociedad las reemplace por otras distintas?

¿Es esta la mejor manera de darse cuenta de la pluralidad cultural y de alentar la tolerancia? ¿En el nombre de lo políticamente correcto deberemos empezar a cambiar el nombre de todas las ciudades que llevan el nombre de un santo o el de las calles y avenidas de las diferentes ciudades?

Es verdad que Europa ya no es de cultura cristiana, pero su patrimonio cultural e histórico de valores convive con una práctica de laicidad y de diálogo entre las diferentes etnias, culturas y confesiones que la habitan.

Una laicidad culta pasa por el derecho de todo ciudadano a profesar sus convicciones, incluidas las religiosas, contribuyendo al mismo tiempo a la voluntad de querer vivir juntos.

24 Diciembre 2006

carta a Dios escrita por niños

Querido Dios
Yo pensaba que el naranja no pegaba con el lila hasta que vi un atardecer, cuando se ponía el sol, que hiciste el martes.
¡Fue espectacular!”

“¿De verdad que Tú querías que así fuera la jirafa o fue un accidente?

“En vez de permitir que las personas se mueran y tener que hacer otras nuevas, ¿por qué no te quedas con las que tienes ahora?”

“Fui a una boda y ellos se besaron dentro de la iglesia. ¿Hay algún problema con eso?”

“¿Quién dibuja las líneas alrededor de los países?”
...
no hay nada como los niños...

Sobre caminando en el atardecer

Discreto amigo aspira ser este blog, manteniendo diálogos con vosotros en una noble conversación, hija del discurso, madre del saber, desahogo del alma, comercio de los corazones, vinculo de la amistad, pasto del contento y ocupación de personas

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